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El control remoto del barco no es algo exclusivo para los grandes yates, aunque es cierto que son las embarcaciones de más alta gama los que tienen sistemas más complejos y más susceptibles de control. En la anterior entrega vimos controles de seguridad y vigilancia, con una sencilla cámara, y sistemas de control de humedad, temperatura y agua en sentina, con sensores que detectan, avisan e incluso actúan.

Todos los controles que tenemos a bordo pueden actuar por sí solos, es decir, a partir de una señal detectada pueden realizar una acción, mediante un relé o enviando una señal a un equipamiento preparado para actuar. Esta “acción-reacción” ya está inventada desde hace muchos años, incluso antes de la aparición de internet. Por ejemplo, un sensor de agua en sentina puede ejecutar la acción de activar una bomba de achique, o un sensor de temperatura puede activar la calefacción, el aire acondicionado o poner en marcha un ventilador. Estos procedimientos son muy sencillos y casi no requieren de tecnología. Los tenemos en la mayoría de electrodomésticos. Las neveras no siempre tienen el compresor en marcha. Disponen un sensor de temperatura que accionan o paran el compresor para mantener la temperatura seleccionada en la nevera. Estos mismos sensores que hasta hace poco se limitaban a accionar “algo”, ahora van más allá y envían información a un centro de control que puede estar en la nube, el cual toma la decisión de accionar o no un equipamiento. Si tomamos el mismo ejemplo de la nevera, el mismo sensor que pone en marcha el compresor, ahora envía información a una aplicación que tenemos en nuestro móvil, con el fin de informarnos de su temperatura y dejar que seamos nosotros los que decidamos, remotamente, subir o bajar la temperatura de la nevera. En verano, por ejemplo, podemos mantener la nevera a una temperatura de mantenimiento, pero el dia antes a embarcarnos nos gustaría tener las cervezas bien frias. Y de la misma forma que hablamos de la nevera lo podemos hacer con la calefacción, el aire o cualquier otro equipamiento.

El control de estos sensores lo haremos remotamente, pero para ello necesitamos que esas “cosas” estén conectadas a Internet. Para ello volvemos al concepto que tanto hemos nombrado en anteriores entregas, IOT, Internet Of Things (Internet de las cosas). Este concepto que nos invade cada vez lo tenemos más asimilado, y es básico para poder controlar la domótica del barco, de casa o de cualquier ubicación.

Publicado en el número 31 de la revista NAUTICA & YATES Magazine

El concepto domótica en general significa “casa que funciona sola”. Viene de “domus”, (casa en latín) y tica (automática). Si lo trasladamos a un barco tendremos que trabajar en sistemas que podamos automatizar a bordo, sea cual sea el tamaño de la embarcación. Lógicamente se me ocurren muchas más aplicaciones para el barco de Steve Jobs que para una pequeña embarcación, pero veremos que hay utilidades que nos pueden ir bien en todas las esloras.

Publicado en el número 30 de la revista NAUTICA & YATES Magazine

N&Y-INFORMATICA A BORDO- Cap 83 – DOMOTICA EN EL BARCO (I)

 

En la anterior entrega definimos los tipos de redes inalámbricas, frecuencias, canales y versiones del protocolo WiFi. Tras analizar los diferentes escenarios posibles, y tras “sufrir” los problemas de las interferencias y velocidades, llegamos a la conclusión de pasarnos a la frecuencia de 5GHz, teniendo en cuenta que tendremos que variar el despliegue respecto a las redes convencionales. Dejando las redes 2,4GHz para redes pequeñas, casi domésticas, con poca concentración de vecinos. En un puerto o club náutico habitualmente la confluencia de redes es enorme, excepto si se encuentra aislado de la población y de otros puertos, por lo que las dificultades para dar buen servicio aumentan.

Nos vamos a centrar sólo en redes 5Ghz, teniendo en cuanta que esta versión no traspasa paredes con la misma facilidad que las redes antiguas. Esta desventaja se compensa con la desaparición de los problemas de interferencias y el aumento de velocidad.

Publicado en el número 29 de la revista NAUTICA & YATES Magazine

N&Y-INFORMATICA A BORDO- Cap 82 – REDES INALAMBRICAS II

Está claro que no podemos vivir sin una conexión a internet, ni siquiera cuando nos escondemos en calas desiertas donde decimos “que bien estamos aquí solos”. Pero si nos damos cuenta que estamos sin cobertura ya tenemos un problema con la tripulación. Uno salta quejándose que no tiene cobertura, el otro no puede colgar sus fotos de Instagram y a los adolescentes se les han acabado los datos y buscan a quien robarle gigas por la tripulación. Es en ese momento cuando el capitán se da cuenta que lo que necesita es ir a puerto, pero no para repostar agua, gasoil y cargar baterías. ¡No, no… es para repostar datos!

Este verano coincidimos varios capitanes tomando unas copas en una cala del sur de Menorca. “¿Qué tal la tripulación? ¿Cómo lo lleváis?” “Estamos desesperados, no quieren calas bonitas, quieren calas con cobertura”, ese es el resumen de la conversación.

El Capitán de uno de ellos decidió ir al día siguiente a puerto para que la tripulación adolescente le deje en paz. Si lo que quiere el capitán es recargar pilas en un fondeo, lo que busca ahora la tripulación es recargar datos y eliminar la ansiedad que tienen los adictos a la red.

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Buscamos un puerto y lo primero que hacemos después de pedir las amarras es pedir la clave del Wifi, sin duda. Y la siguiente acción del Capitán es coger a los más listos y buscar un buen restaurante en tierra, mientras el resto de la tripulación enfermiza con sus redes sociales.

¿Qué pasa al volver al amarre? “Papá, no me va el WiFi, no tira, me salen tres rayitas en la señal, pero no me puedo bajar nada”

Eso me suena. Es lo que nos encontramos en casi todos los puertos. Llamas al canal 9 para resolver la “urgencia dramática” y te viene un marinero diciéndote que como no te acerques a Capitanía no te va a funcionar bien y que dentro del barco no pierdas tiempo porque no tendrás cobertura.

Y es que tener WiFi ya no es una garantía de conectividad. Las redes inalámbricas han pasado a ser una “selva” de antenas donde no manda el más fuerte ni el que tiene más antenas. Hemos llegado a un colapso de frecuencias debido a la cantidad de puntos de acceso por metro cuadrado. Si hacemos una búsqueda de antenas en el móvil ¿cuántas redes nos salen?

Publicado en el número 28 de la revista NAUTICA & YATES Magazine

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Desde que los dispositivos móviles pueden captar fotos y vídeos con la misma calidad que cámaras profesionales, hemos convertido nuestro teléfono en un almacén de fotografías, de muchas fotografías. Estamos continuamente capturando imágenes o archivando las que nos envían. Y a la vez nos aparece el aviso constante de “Almacenamiento casi lleno” o ya directamente “No tiene espacio para almacenar esta imagen”.  Es en ese momento cuando nos desesperamos y comenzamos a borrar las fotos que menos nos gustan, para dejar espacio a otras pocas imágenes del momento. Y nos pasamos así las vacaciones, con la frase de “no tengo espacio” o la de “ya las descargaré”. Luego se nos cae el móvil al agua o lo perdemos y nuestras “memorias” desaparecen para siempre.

Además, con motivo de las vacaciones, hacemos muchas más fotos de lo habitual, por lo que la perdida es mayor. Y luego nos encontramos con el engorro de pasarlas al ordenador, o a la nube, clasificarlas, borrar las que no nos gustan, enviarlas a los amigos, pasárselas a las personas que nos han acompañado …

¿Sabemos gestionar las fotos en el móvil? ¿Y en la cámara? ¿Tenemos además una cámara fotográfica de verdad? ¿Y es sumergible?

Vamos a ver en esta entrega los conceptos básicos que debemos saber sobre las cámaras y alguno de los métodos que nos pueden ayudar a gestionar las fotos de forma más fácil y a poder compartirlas a través espacios dedicados a ello.

Comenzamos recordando los conceptos básicos de una cámara digital, que luego nos ayudaran a entender los procesos de clasificación y orden.

Publicado en el número 27 de la revista NAUTICA & YATES Magazine

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La informática a bordo abarca muchos campos. Al principio la tecnología sólo llegaba en el barco a la electrónica de navegación, pero ha ido llegando a todos los ámbitos de nuestra vida a bordo. Algo que al principio era para ayuda de navegación nos ha invadido hasta tal punto que pasamos más horas al día con la tecnología que con cosas realmente más importantes. Nos preocupa más la conectividad que el ruido del motor o el descosido de la vela, y esto puede llegar a ser preocupante.

En esta entrega presento nueve juguetes tecnológicos muy tentadores y un décimo juguete para “encerrar” los nueve anteriores. Es un gadget para intentar que nos olvidemos por un rato del móvil y de la tecnología asociada al móvil. Si lo tenemos evitaremos el uso del móvil, para ocuparnos más de las “cosas” del barco que del “internet de las cosas”.

Vamos a hablar de relojes, cámaras, altavoces, anemómetros, tabletas y más gadgets. Si nombrara todos los juguetes que podríamos tener a bordo llenaríamos un libro cada mes.

Voy a presentar una selección de diez gadgets, después de más de cincuenta candidatos que se han quedado en la recámara, pero no en el olvido para otras entregas.

Publicado en el número 26 de la revista NAUTICA & YATES Magazine

N&Y-INFORMATICA A BORDO – Cap 79 – 10 NOVEDADES TECNOLOGICAS

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El diario de a bordo, también llamado Cuaderno de Bitácora, es ese libro que nos compramos cuando adquirimos una embarcación con el compromiso de registrar toda información importante en la vida del barco. Las singladuras, eventos, anécdotas y datos que con los años agradeceremos tener anotados, ya sea por nostalgia o por la ayuda que esa información nos puede dar en algún momento. Pero ese libro que inicialmente está siempre abierto en la mesa de cartas acaba abandonado en la librería del barco, como un libro más, con el mismo olvido que los derroteros antiguos. En su interior apenas tiene las notas e ilusiones de las primeras singladuras, los primeros puertos y fondeos. Luego cae en el olvido, en la pereza, comenzamos a abandonarlo y ya no contamos con él. Y ahí se queda, escondido entre derroteros antiguos y libros que sólo sirven de adorno.

Al no utilizar cartas y el compás, también nos hemos olvidado de usar el lápiz, y por tanto ya no escribimos nada. No hay historia, ni anécdotas, ni información de las calas fondeadas, datos de puertos, registros de mantenimiento, ni tampoco anotamos por donde desembarcamos a tierra con el dingui para que al cabo de unos años no rocemos con el fueraborda con la misma roca.

Es una pena, no sólo por lo tradicional de este recurso, sino por la información que nos perdemos al no registrar toda la información que con los años nos ayudará en muchas situaciones, y si no es el caso, nos llenará de buenos recuerdos.

No hay vacuna para este cambio, es un mal general. Son muy pocos los nostálgicos que siguen con las cartas de papel y el diario abierto en la mesa de cartas. Todo tiene una explicación que lo excusa. La tecnología ha superado a las cartas de papel, ofreciendo, como hemos aprendido en anteriores entregas, muchas ventajas respecto a los métodos tradicionales. Pero eso no quita que de vez en cuando desempolvemos las cartas y desatasquemos el compás. Ya no digo el sextante, eso quizás es pasarse, pero las cartas y el compás deberían ser de obligado uso por lo menos una vez al año. Como nos quedemos sin señal de GPS tendremos un disgusto, y lo digo por experiencia propia. El GPS se desactiva y desajusta a conveniencia de las grandes potencias, y no sería la primera vez que nos podemos encontrar en una travesía con “GPS NOT FOUND”. Vete a buscar las cartas y el compás. Y échale prisas para situarte en noche cerrada, con fuerza 5, y partiendo de la última señal recibida del GPS.

Lo del diario de a bordo ya es otro tema, y es lo que los concierne en esta entrega. Si para las cartas tenemos la “excusa” de la mejora obtenida con las Nuevas Tecnologías, he de decir que con el diario de a bordo nos va a pasar lo mismo. Las ventajas que nos ofrecen estos avances nos van a facilitar tener un cuaderno de bitácora con mucha más información de la que podríamos disponer hace unos años.

La clave está en cambiar la forma de registrar los datos y dejar que sea el barco y sus componentes quien registre la historia por nosotros. Volvemos al concepto de “Internet of Things” (Internet de las cosas) del que tanto insisto. Las “cosas” van a escribir la historia por nosotros. Nos van a dar toda la información que necesitamos para crear un Diario de a bordo con datos que “a mano” es imposible registrar.

Publicado en el número 24 de la revista NAUTICA & YATES Magazine

N&Y-INFORMATICA A BORDO – Cap 77 – DIARIO DE A BORDO

Con la llegada de la primera versión de QUATIX descubrimos las ventajas de tener en la muñeca toda la información de navegación que necesitamos a bordo. Más allá de un reloj “marino”, deportivo, de apariencia náutica y resistente al agua y a duras condiciones, el primer QUATIX nos ofrecía un elegante y potente equipo de muñeca con funciones avanzadas de navegación. Desde ese lanzamiento, para los que comenzamos a usarlo, el reloj pasaba de ser una prenda de vestir a ser un instrumento imprescindible a bordo, con la información necesaria para gobernar el barco. Pero como siempre en tecnología, lo que entonces era un invento y una novedad única, hoy ha sido superado, y con creces, por un nuevo modelo de la firma GARMIN, el QUATIX 3.

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QUATIX 3 es un “Smartwatch” para entornos náuticos, equipado con compás, barómetro y altímetro, con funciones de crucero, vela, pesca, golf, running, natación, bicicleta, esquí y más opciones multideporte.

Publicado en el número 25 de la revista NAUTICA & YATES Magazine

N&Y-INFORMATICA A BORDO – Cap 78 – QUATIX 3, EL TRES EN UNO DE GARMIN

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La tecnología nos sigue sorprendiendo aportando cada día novedades impresionantes. No podemos asomarnos a los escaparates tecnológicos porque pasaríamos a ser compradores compulsivos. Pero hay novedades que hay que mirarlas con más “cariño” que otras. La aparición del iPad PRO es una de ellas. Sus posibilidades en muchos escenarios, incluido a bordo, nos van a tentar a comprarlo sin pensarlo mucho.

Cuando aparecieron las primeras tabletas en el mercado, lanzadas por Apple y por los fabricantes fieles a Android, como Samsung, recibieron todas las críticas posibles en el sector. Nadie daba un duro por esa apuesta. “¿Dónde van con un teléfono tan grande y sin teclado?”. Sin embargo, el tiempo ha dado la razón a los que apostaron por ese formato. Esa apuesta consiguió modificar el sistema de trabajo de muchos usuarios, cambiando el teclado y ratón por un simple dedo sobre una pantalla táctil. El teclado y el ratón quedaron en un segundo plano, ya no eran tan importantes.

A bordo, con las tabletas hemos pasado de tener plotters fijos e integrados, a tener cartografía en la mano, en la tableta. De tener un ordenador instalado e integrado con la electrónica fija a tener toda la información en un dispositivo externo, que llevamos en la mano e incorporamos a bordo cuando lo necesitamos. El iPad y su equivalente en Android se han hecho un hueco en todos los barcos, llegando a extrañarnos cuando vemos un patrón sin uno de estos dispositivos, aunque sea como dispositivo complementario o de respeto.

Firmas como Navionics o Garmin tardaron muy poco en presentar su cartografía para estas plataformas, con sus respectivas marcas, Navionics Boating HD y Garmin Bluechart Mobile,  con un éxito impresionante para ambos fabricantes. La cartografía que ofrecen en estos dispositivos es la misma que la ofrecida en sus plotters fijos, con  más resolución y con más posibilidades de actualización y conexión. En el caso del plotter fijo podemos ir actualizando el software, y en la tableta podemos actualizar el software y también el dispositivo, sin perder la licencia ni los datos almacenados y configurados, como pueden ser los waypoints, rutas y trazados.

Con la cartografía Navionics o Garmin, además del uso en el barco de la función de plotter, podemos usar el iPad desde cualquier ubicación y comenzar a planificar las rutas de navegación y hacer los cálculos de estima para preparar la travesía o un trayecto previsto para el día siguiente o para las vacaciones.

Ambas aplicaciones no requieren tener conectividad a Internet. Simplemente necesitamos conectividad en el momento de cargar o actualizar las cartas o las opciones. A partir de ahí se basa sólo en el uso del GPS del propio dispositivo.

Con un solo dedo podremos crear una ruta o un trayecto y saber la duración de navegación e incluso nos avisará en caso de pasar por una zona peligrosa, ya sea un bajo, o un objeto que el derrotero nos marca que debemos evitar.

Ya hemos hablado en anteriores entregas de todas las ventajas nos aportan estas dos aplicaciones en los dispositivos de movilidad. Y ahora, con la aparición del iPad PRO podemos disponer de las mismas ventajas de la cartografía, pero a lo grande, con una pantalla de 12.9 pulgadas.

Publicado en el número 23 de la revista NAUTICA & YATES Magazine

N&Y-INFORMATICA A BORDO – Cap 76 – IPADPRO – CARTOGRAFIA A LO GRANDE

 

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A medida que vamos modernizando la electrónica a bordo con nuevo equipamiento vemos que la mayoría de los nuevos elementos están conectados a internet o tienen la opción de conectarse a través de algún accesorio opcional. El concepto “conectarlo todo”, más conocido con el término de iOT (Internet of Things), hace tiempo que ha llegado al sector Náutico, y además lo ha hecho para quedarse. No sólo vamos a conectar a la red algunos gadgets y accesorios, sino también los principales elementos de navegación y seguridad, o incluso todo el barco en su conjunto.

Los barcos ya están conectados, aunque no nos demos cuenta o no hagamos nada para estarlo. En esta entrega veremos el cómo y el porqué de esta conexión. Lo único que nos queda es decidir hasta donde queremos que llegue esa conexión y hasta donde queremos que llegue la información que enviamos.

Emisora, radar, sonda, motor, radar, AIS, plotter, GPS, cartografía… forman parte de una larguísima lista de equipamiento que, si los adquirimos ahora, ya vienen con la conectividad incorporada, y todos son capaces de enviar información a internet para su gestión o seguimiento, ya sea desde el fabricante o desde el propio usuario.

Más información en el artículo publicado en el número 22 de la revista NAUTICA & YATES Magazine

N&Y-INFORMATICA A BORDO – Cap 75 – BARCOS CONECTADOS

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